JERINGA
Gerardo Barbera
*
Colores delirantes,
moscas muertas,
es la demencia, la
piedra se ríe,
locuras en el vuelo
de las aves,
gritos de la
Vieja, tocan la puerta,
el borracho sin
cantina me insulta,
dolor en la piel, la
mente despierta,
la gota de sangre,
todo se oculta,
cansado, oscuridad,
la noche llega,
me escondo en las
sombras frías y quietas,
la voz, los Otros, el
perro se aleja,
tierra sobre las
coronas sin tumbas,
las ánimas errantes
que me nombran,
noche de la
vida, todos te dejan.
**
La señora
siempre barre la calle,
refleja la
muerte, ya ni saluda,
sin canto, sin aves,
nada es como antes,
todo desaparece, ¡mi
cabeza!
Venas descoloridas,
¡que se callen!
la ventana azul, las
olas tan mudas,
una gota cae, la
lluvia empieza,
cielo de otoño,
la garganta seca,
vergüenza en el
rostro, quiero volar,
algo terrible se
esconde, respira,
licor, cigarrillo,
quiero salir,
tengo miedo, frío,
temblor en mi alma,
soy un recuerdo,
¡Dios, todos me olvidan!
***
La fiebre, pasajeros
marginales,
ojos perdidos de
seres inmundos,
ese perro tiene
siglos ladrando,
el vecino de la otra
habitación
me atormenta, gemidos
infernales,
¡no puedo
soportar otra inyección!
quisiera dormir, y no
despertar.
Rosas sobre mi piel,
la maldición,
el agua moja la cama,
ansias, náuseas,
las vidas que se
apagan, almas muertas.
****
¡Cuánto peso he
perdido! ya no duermo,
No reconozco los
rostros enfermos,
ya no vienen a verme,
nada importa,
no verán la
mirada de la muerte.
Hora de las batas
blancas, les temo,
la vecina terminó de
barrer.
Esta habitación no
es desagradable,
un suave ventilador
en el cielo,
un televisor, miles
de jeringas,
el infierno gris
debajo de mi alma,
los cariños que se
han ido, "un te quiero",
olor a enfermedad, el
dolor, calma,
colores tenebrosos,
casi rojos,
los amigos
volando en el cielo,
acero muy fino, mortal
veneno…,
los dioses sin
sangre, sin sueños, ni ojos.
*****
El silencio fúnebre
se acelera,
están llegando los
seres oscuros,
es ella, la mujer de
bata blanca,
sonríe: "¿cómo
le va al consentido?",
"¡bien, pensando
en las cosas de la vida!"
-- sí, pienso siempre
en su muerte, ¡lo juro!--
“así me gusta, mente
positiva...,
sentimientos de amor
y de esperanzas".
******
No puedo apartar la
mirada cruel
de la jeringa,
no tengo valor,
tiemblo, digo a la
mujer las mentiras,
al final será lo
mismo de ayer.
Ella responde,
ternura y amor,
como si ella fuese la
otra señora,
sí, claro, ustedes
saben..., la Vieja.
*******
“¡Caramba, se
ve mejor!”, no me mira.
Las jeringas rojas
volverán siempre,
entre sus manos
blancas, “¡chao, mi vida,
felices sueños, nos
vemos mañana!”
La estaré esperando,
dejaré que entre,
escondí muchas agujas
para ella,
la estaré esperando,
dejaré que entre,
sentirá en su piel,
la dulce venganza,
dormirá…, dormirá,…,
bajo la tierra.
DISPONIBLE EN POEMAS DEL ALMA
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