LA PUERTA NEGRA
Gerardo Barbera I ¡Maldita sea! ¡Digo la verdad! ¡Mi historia es real! ¡Por Dios, créanme! ¡No cierren la puerta! ¡Puede entrar, y no quiero ver a ese…! ¡Aléjenlo! ¡Maldita sea! Desde niño los muertos me guiaron. Un señor de capa blanca me enseñó el secreto mágico de las palabras. El señor de capa blanca aparecía en la oscuridad de mi cuarto. Todavía me parece escuchar su voz: “las palabras son mágicas”, “las palabras son poderosas”. “Aprende de mí: de la boca surge la muerte”. También había una señora vestida de negro, con un velo oscuro que le cubría el rostro. Los ojos azules de la vieja penetraban mi mente. Siempre era la misma lección: “No digas malas palabras”, “El que dice malas palabras se muere”. Por eso odio la luz y le tengo miedo a la oscuridad, le temo a los muertos, a esas voces nocturnas; al señor de capa blanca, a la vieja…y a la puerta negra. Las palabras poseen un poder creador y destructivo. De la mente puede surgir la vi...