ANHELO
Lismar Arnal
Privada
de ti me encuentro y tu recuerdo se siente frío y también tibio
La
calidez de tu sonrisa es para no olvidar jamás
Estar
cerca de ti era comparable a sentarme junto a la chimenea en invierno
Hoy,
estoy realmente sentada frente a una chimenea pero no quiero encenderla
Me
falta espíritu para eso, ganas, fuerza
Y
siento frío, mucho frío, como mil agujas penetrando mi piel
y
cada punzada es un recordatorio de que no te veré nunca más.
Nunca
imagine ese momento, ni por un segundo lo pensé,
Que
algún día te irías, ¡que despiadado! No tú, sino quien te aparto de mi lado
Hoy
sólo espero el día que mi luz se extinga
En
ese glorioso día sonreiré, justo antes de mi último respiro
Porque
habrá llegado el día de nuestro reencuentro
Estudiante de la Facultad de Ciencias de la Educación, Carabobo-Venezuela
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